¿CÓMO PODEMOS SANAR?


Actualmente hay un elevado número de personas de diferentes condiciones que están buscando por diferentes medios, la fórmula mágica para la sanación. Algo poderoso nos indica, constantemente, que todo anda mal a nuestro alrededor, y más preocupante, algo anda mal en cada uno de nosotros.

¿Dónde nace esta desarmonía? ¿Estaba aquí desde que llegamos a experimentar esta vida, o es algo que ya traíamos?

La palabra sanación etimológicamente se refiere a hacer lo necesario para remediar un mal, sea el que sea. La condición esencial de lo humano, para mí, es la atracción hacia el estar bien y prosperar. Pero el camino para poder lograrlo, además de tener infinidad de matices, está rodeado por el caos. Caos significa lo opuesto al orden, es decir comportamientos impredecibles en sistemas dinámicos, sistemas complejos que cambian o evolucionan con el paso del tiempo y cuyo comportamiento depende, en gran manera, de circunstancias inciertas que están fuera del alcance de nuestra conciencia y habitan en el campo de nuestro subconsciente.

El caos no es otra cosa que la sensación de la imprevisibilidad, la incertidumbre. El no poder entender algo o no tener control sobre algo. Esto, nos lleva definitivamente a estar sujetos a él. Dentro de cualquier situación en que nos encontremos, si no tenemos la habilidad de sumergirnos en el plano subconsciente y traer la información pertinente a nuestra conciencia; estaremos flotando en el mar de la imprevisibilidad.

Esa energía imprevisible, nos obliga a competir con todo a nuestro alrededor para lograr ese bienestar y poder prosperar.

También nos vuelve vulnerables a contraer ideas virus como lo son el cambiar nuestro real poder de entendimiento, por sumisión y creencia. Son muy poderosos, aunque muchos logran salir de las prácticas y los dogmas superficiales, permanecen profundamente adheridos a los personajes, imágenes e ideas básicas de las religiones. En muchas ocasiones he interactuado con personas que dicen estar en el camino espiritual de la sanación, pero en la gran mayoría afloran iconos religiosos, camuflados y perfumados, que siempre transmiten las mismas ideas virales de sumisión y creencia.

En todas las religiones y sectas se imponen barreras y condiciones limitantes que debemos cumplir para poder ordenar el caos. Son formas que de una manera u otra ejercen presiones molestas a nuestra conciencia y que de hecho generan emociones caóticas. Es por esto que la sanación se convierte en un espejismo lejano, imposible de lograr.
Todas las religiones pretenden lograr la sanación, en esta vida o más allá de ella. Siendo salidas facilistas que no llevan a nada distinto de la esclavitud emocional programada con palabras y símbolos, manteniendo a las personas dentro del caos, lo que es contrario a sus promesas.

Las emociones, generalmente hacen parte del caos que rodea el camino particular de cada persona. Surgen desde el plano subconsciente y muchas veces atrapan nuestra conciencia, llenándola de caos. Las negativas nos enceguecen, pero también las muy positivas nos hacen estallar en conductas desordenadas y faltas de armonía.
Entender la sanación como la superación del caos, es la primera parte del acertijo. Podemos trabajar muchísimo en desenrollar el hilo, desenredando uno a uno los innumerables nudos que la programación caótica nos ha hecho. Existen innumerables técnicas para hacerlo, pero en todas ellas hay un gran consumo de energía y tiempo en esto. ¿Será que la fórmula mágica es ordenar el caos? ¿Qué herramientas nos pueden ayudar a lograrlo más fácilmente?

La Meditación Melódica

La escala musical pentatónica, es la escala natural. Su utilización por los humanos se pierde en el tiempo, 50.000 años es la datación que se ha hecho a la flauta más antigua encontrada en una caverna cerca a Berlín en Alemania. Este instrumento mágico permitía producir música pentatónica a los Neandertales. Esta escala de cinco notas es totalmente armónica, es decir al escucharla la percibimos como música ordenada y libre de caos. El canto de las aves y demás animales y sonidos elementales que conforman la orquesta natural, también utilizan la escala pentatónica. Esta música de la naturaleza se expresa de forma caótica, pero la percibimos como algo muy armónico, que nos infunde y conecta con el bienestar, al hacerlo nos hace prosperar.

La flauta nativa americana es el único instrumento musical de viento, que permite interpretar música en esta escala de forma sencilla y natural, improvisando caóticamente. Todos tenemos grabada esta escala en nuestro ADN es por esto que no necesitamos aprender a interpretarla.

Expresar nuestra música en esta escala nos permite conectar el consciente con el caos subconsciente de forma ordenada y sin ejercer presión alguna, por el contrario, es muy placentero y agradable.

La música pentatónica es el camino mágico para llevar la información correcta del consciente al subconsciente caótico y así lograr percibir cómo conseguir la armonía en la situación particular que estemos atravesando en el caos existencial. Yo mismo he experimentado muchas veces el poder de esta mágica Flauta. También he recibido muchos testimonios desde 21 países, de personas que han recibido las Flautas estilo nativo norteamericano o Flautas de Amor que materializo, y que confirman mis experiencias personales.
Lograr introducir en el caos subconsciente la información correcta para que mi consciente permanezca armoniosamente conectado al bienestar y la prosperidad es la magia que he llamado Meditación Melódica. La Magia es la capacidad natural propia para atraer sin pedir.

Los invito a experimentarla, el único requisito es conseguir una Flauta Nativa Norteamericana, el resto es darle aliento y conectar con el caos de forma consciente.

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Daniel Bernardo Gutiérrez Rojas
Leinad

 

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